En la histórica conexión de F. Perls con J.L. Moreno, se verifica la influencia ejercida por la obra del creador del Psicodrama sobre el modelo terapéutico gestáltico. El trabajo con sueños, es tan antiguo como la humanidad. En el siglo II d. C. Se escribe el tratado sobre los sueños de Artenidoro de Daldis o de Éfeso que recopila todos los saberes sobre interpretación de los sueños. Aristóteles tienen tres breves tratados (parva naturalia, de somno) sobre la ciencia del dormir y soñar. Comentados por Avicena y Alberto Magno. Anteriormente, el propio Hipócrates trata sobre el diagnóstico médico a través del sueño. A mediados del XV, Lope de Barrientos conecta con la tradición aristotélica a través de Alberto Magno y escribe: “Tratado del dormir y despertar y del soñar”. (Del cual existe una edición crítica y una profunda investigación de la Dtra. María Isabel García-Monge”).
Sin olvidar las raíces psicoanalíticas de Perls y sus discrepancias con Freud, con ocasión del Congreso de Praga, coinciden en afirmar que el trabajo con sueños es “el camino real hacia el inconsciente”. Freud apoyó el carácter científico del psicoanálisis y su dimensión de profundidad en el hombre en el esclarecimiento del mundo onírico.
J. L. Moreno (1892-1974), crea hacia 1923 el Teatro Terapéutico que daría origen al Psicodrama en sus múltiples modalidades. Psicodrama es la dramatización, la representación, la puesta en acto de aspectos de la realidad psíquica, experiencial, íntima de un sujeto.
Moreno escribe en Psicoterapia de grupo y psicodrama (1959): “En la esfera de los sueños el psicodrama ha realizado progresos decisivos mediante los métodos de acción y de interpretación de papeles”. (p.135, ED. 1966, Fondo de cultura, México). “El relato de un sueño es, como se sabe, una repetición incompleta y desfigurada del sueño original. Al hacer posible la representación del sueño por medio de métodos psicodramáticos, puede hacerse emerger a la luz las partes inconscientes más profundas”. “El soñador puede, después de haber representado su sueño, reconstruir su propia vivencia”. “El análisis psicodramático de los estados inconscientes es más completo y de mayor eficacia que el Psicoanálisis”.
Continúa Moreno: “El grado de integración depende de la intensidad de la conexión entre palabra, símbolo, comportamiento y acción.
La resonancia de estas afirmaciones es clara en la, en ocasiones, un poco caótica obra escrita de Perls que recoge con fidelidad su estilo terapéutico en el trabajo con sueños. Fritz escribirá en Sueños y existencia (1969) ED. ce Cuatro vientos (1982), (p.79 SS. “Ante la actitud fóbica y el rehuir el darse cuenta… quiero mostrarles cómo se usa esta técnica de la identificación en el trabajo con sueños”. “Es bastante diferente de los hacen los psicoanalistas”. “En la Terapia Gestáltica no interpretamos los sueños. Hacemos con ellos algo mucho más interesante. En vez de analizarlos y trocearlos, intentamos retrotraerles a la vida”.
La manera de llevarlos a la vida del soñador, del protagonista calificaría Moreno, es claramente psicodramática, al menos en la metodología que denominaríamos autodrama. J. L. Moreno resitúa el sueño, con su simbolismo en el aquí y ahora, Hic et nunc del protagonista invitándole a re-presentar el relato onírico, a hacerle presente a través de la experiencia y acción que “incluye” la palabra. Escribe Moreno: “ La producción psicodramática se dirige al presente (sub specie presentis) y no al pasado”. Perls: “En vez de relatar el sueño como un episodio del pasado, lo actuamos en el presente de modo que se convierte en parte de uno y así posibilitamos un compromiso verdadero”.
Moreno califica esta metodología, presentada por él en los años veinte, como revolucionaria.
Otro aspecto esencial en la terapia onírica tanto psicodramática, como posteriormente gestáltica es la consideración del símbolo. Para Freud los símbolos ocultan (contenido latente y contenido manifiesto del relato soñado), para Moreno: “El método psicodramático abre una nueva región a la investigación del simbolismo inconsciente, ilumina los símbolos de acción. Perls afirmará que el símbolo, adecuadamente representado en la acción terapéutica no sólo oculta sino también revela. Esto ¿qué quiere decir?. Cuando, en carnavales, por ejemplo, yo elijo un disfraz, ese disfraz, su máscara sobre todo van a ocultar mi identidad; pero en el acto de elegir ese disfraz y no otro, ya estoy diciendo algo de mí. Acontecer, agrediendo lúdicamente a la gente como un diablo en lugar de ocultarme bajo el disfraz de ángel bondadoso expresa elocuentemente algún rasgo de mi persona que tiene que recurrir al símbolo en el sueño para expresarse.
El trabajo psicoterapéutico de Perls con los sueños antiguos o recientes recuerda que cada sueño contiene una situación inconclusa, una situación no asimilada. Sugiere Perls escribir el sueño (el describirlo inicial de Moreno) con todos los detalles que aparece en él. Ayudado por el terapeuta, el soñador trabajará convirtiéndose en cada uno de los símbolos o disfraces del contenido onírico. De ahí nacerá el guión (argumento existencial para Moreno) del sueño. Este guión está hecho de diálogo entre polaridades, que en psicodrama necesitarán el apoyo de los egos auxiliares, y, en Gestalt, considerándolas como proyecciones de uno mismo se hará a través de un diálogo intrapersonal expresivo de las diferencias y facilitador de un aprendizaje de mutuo entendimiento y de integración. El mensaje existencial, afirma Perls, se hará cada vez más claro. Continúa afirmando Fritz: “el sueño es una excelente oportunidad para encontrar los hoyos de la personalidad (o.c.p.81). “Entender un sueño significa darse cuenta de cuándo se está evitando lo obvio”. En esta misma línea explicará J.L. Moreno el acontecer del insight, no por información del terapeuta sino por experiencia personal del protagonista o paciente.
Mientras que, para Freud, los sueños representan sobre todo el pasado recuperado y sanado a través de la libre asociación e interpretación, para Adler, que sustituye la sexualidad por el ansia de poder son ensayos de futuro.
Carl G. Jung, afirmará: “Los sueños son la ayuda más efectiva que tenemos en la tarea de construir nuestra personalidad. Cada sueño es una exposición de la situación psíquica total del individuo en ese momento”. Vemos que la metodología de Moreno y, posteriormente, la de Perls, siendo muy distintas de las anteriores se acerca a la posición central de Jung para quien el sueño es el espejo de la mente humana. Esta metáfora del espejo la empleará Moreno describiendo la tarea de los egos auxiliares durante la psicodramatización de un sueño, y la empleará Perls en el diálogo integrador de las polaridades, a través de las cuales, en el proceso de recuperar proyecciones convirtiéndose en los símbolos oníricos, el hombre puede integrarse personalmente cuando reconstruye estas partes fragmentadas de su propio yo, sana esas partes rotas y asume su lenguaje existencial con responsabilidad.
Resumo las líneas fundamentales de los métodas Gestáltico y Psicodramático:
Gestalt.
1.-El terapeuta anima al protagonista del sueño a narrarlo con todos los detalles que aparecen en él.
2.- El terapeuta pregunta al paciente cuál ha sido el sabor o sabores predominantes en el sueño y qué revive ahora al recordarlo y hacerlo presente: Angustia, incertidumbre, gozo, miedo, deseo, amenaza, expansión, libertad. Nota: este paso que Perls no enumera, entra en el espíritu del aquí y ahora y, sobre todo, de contacto con la memoria emocional.
3.- El soñador es animado a narrar el sueño en presente, como si estuviera realizándose y vivenciándose ahora.
4.- El paciente retoma el sueño poniendo verbal y actitudinalmente la palabra “yo” delante de los personajes u otros símbolos significativos (por pequeños que sean ) que aparecen en su sueño.
5.- Identificándose con cada uno de los elementos, como piezas de un puzzle, que aparecen en el sueño, el paciente soñador, animado y estimulado respetuosamente por el terapeuta, establece un diálogo, a través de un cambio físico de lugar haciendo interaccionar los diferentes símbolos que, como fragmentos del “yo” se van esclareciendo e iluminándose.
6.- A través de este diálogo se va realizando en el presente la awareness.
7.- El mensaje del sueño, cuando va densificando su consciencia se puede relacionar en un ir y venir, con partes conscientes de la vida real, procurando ablandar resistencias que, de hecho, ha relegado al inconsciente sus mensajes.
8.- El insight, consiste en verificar de una manera intuitiva, corporal, emocional, cognitiva, integral que existe un camino de crecimiento, aunque sea doloroso, que está abierto a mi autenticidad y verdad. Es lo que Perls llamará: “mensaje existencial del sueño”.
9.- Si el trabajo se realiza en un grupo, es importante que la persona reciba un feedback no tanto interpretativo cuanto acogedor que subraye el esfuerzo hecho por encontrar la personal verdad liberadora.
Las diferencias con el proceso psicodramático de Moreno, acentúan sobretodo la acción en el desarrollo re-presentativo del sueño. La presencia de psicodramatista como “director de escena” y de los egos auxiliares como espejo o facilitadores de técnicas (intercambio de roles etc…) que en la Gestalt se suplen con las sillas caliente y vacía. Es diversa, asimismo la filosofía subyacente al método moreniano, en contraste con el modo de proceder de la Gestalt. Las dimensiones, con las que el psicodrama trabaja, la salud existencial amplian considerablemente la intencional del ciclo gestáltico, dentro ambas de una psicología humanista. Como en la metodología de Perls no se da interpretación sino orientación para responsabilizarse del lenguaje onírico y llevarlo a la consciencia facilitadora del insight.
Evidentemente estamos comparando dos metodologías diferentes, solamente he intentado, con, tal vez, excesivo apresuramiento y simplificación, resaltar los importantes puntos de contacto en oposición, ambas técnicas al psicoanálisis clásico, y de constatar la influencia históricamente comprensible que ejerce la obra de J.L. Moreno en Fritz Perls.
Jose Antonio García Monge